domingo, 12 de febrero de 2012

Ciega, pero no manca




Ni apruebo, ni respeto, ni comparto,... ni.
    Los ciudadanos hoy están divididos. Unos se frotan las manos de felicidad y otros compungidos entornan los ojos con tristeza. Unos piensan que la verdad ha triunfado y otros que la mentira ha vencido. Unos se alegran de que Camps sea declarado inocente y otros se lamentan de que Garzón lo sea como culpable, mientras, Pinochet y Franco desde el infierno brindan con sus demonios por la justicia española. Y en este otro infierno, nuestro mundo, al mismo tiempo, todos los condenados por dicho juez y los que estaban pendientes de  serlo, brindan unánimemente a la sombra o cara al sol. En otros tiempos, otros jueces representando también a la Justicia, condenaron e hicieron cumplir condena por unanimidad a ciudadanos culpables que con el paso del tiempo, otra nueva Justicia declararía inocentes. Los jueces evidentemente, se equivocan más veces que aciertan, como todos nosotros, unas veces a sabiendas y otras porque también son humanos y tienen su corazoncito. En este caso los 7 magníficos sabrán porqué se han equivocado, o tal vez no, pero es altamente sospechoso que un gremio en el que nunca hay unanimidad, en este caso concreto la haya habido. Voces tertulianas se escuchan afirmando con rotundidad que 7 grandes jueces no pueden estar unánimemente equivocados. Que se lo pregunten a los que formaron parte del ya extinguido T.O.P (Tribunal de Orden Público) cuando extendían condenas para ser ratificadas por el innombrable. También es cierto, o ellos –los de ahora– sabrán si lo es, que no todos se nutren de la misma ideología. Sería demasiado casual, porque casualmente las ideologías representadas por esta alta institución llamada suprema, se reparte entre los dos también llamados grandes –por el número de votos– partidos que nos gobiernan alternativamente desde los albores de esta nuestra democracia; y que en este caso ambos tenían sus reproches que hacer, guardado en sus corazoncitos, respecto al juez-estrella. El ciudadano en el fondo sabe bien que la Justicia es una pantomima en la forma que en algunas ocasiones no yerra en el fondo. “Juicios tengas y los ganes”, decía el saber popular parodiando una especie de lotería en la que se nombra inocente al que le toca el “gordo”. Es realidad que seguimos rigiéndonos básicamente por el derecho romano, aquel que crucificaba a los rebeldes por serlo. Por eso nunca fui amigo de jueces, ni siquiera de Salomón, el paradigma de la justicia ciega, ese rey que estuvo dispuesto a dividir el cuerpo de un recién nacido como si de un cochinillo de Segovia se tratara. El envite le salió bien, igual que a Cándido le salían los cochinillos del horno en Segovia, pero si no hubiera sido así, no creo que ni siquiera hubiera pestañeado por ello. Así es la Justicia, la buena y la mala, para bien y para mal de los juzgados que somos el resto, los anónimos, excepto en ocasiones excepcionales como ahora, en la que se juzga a si misma representada por alguien del gremio confirmando lo dicho. 
    Siempre me ha aterrorizado que un individuo aparentemente como nosotros, por ejemplo el vecino del 1º que también es juez y que hizo unas oposiciones con tesón para ganarse la vida, pueda decidir sobre la de los demás solo por haber obtenido tan deseada plaza. Tampoco debemos olvidar que la justicia se ha ejercido siempre desde el poder, desde cualquier poder, algo, poco, o nada legitimado, daba igual, y muchos representantes de la misma en ocasiones históricas, desde Roma hasta hoy, pasando por el III Reich y Stalin, han pasado también de una legitimación a otra como el que juega al juego de la oca. Una de las mayores tonterías que se han dicho nunca, es esa de que “la Justicia es igual para todos”, porque la Justicia podrá ser ciega, pero desde luego no es manca.

viernes, 3 de febrero de 2012

¡Albricias!


  Gracias señor Rajoy por despolitizar al fin la justicia, haciéndola más conservadoramente corporativa. Así evitaremos juicios múltiples a jueces por buscar la verdad y veredictos erróneos de jurados encontrando la mentira. Tal vez algún día cercano, durante su actual periodo de gobierno, la clase política tome nota y decida votarse también corporativamente a si misma, librando de ese deber a los ciudadanos y perpetuando con ello a su partido mediante el apoyo de una mayoría absoluta estable. Enhorabuena añadida por crear un canon para los recursos judiciales, de esa manera la mayoría de los ciudadanos que antes recurrían no gastarán ahora lo que no tienen, contribuyendo con ello a reducir el déficit que los políticos crearon. La minoría restante hará muy bien en tirar su dinero intentando demostrar su no culpabilidad. 
    
    Gracias por cambiar la asignatura de “Educación para la ciudadanía” por la de “Educación cívica”, de título más corto y más acorde a los deseos de la Conferencia Episcopal. De ahí al “Catecismo” que aún es más breve y a la fe ciega, tan solo resta un paso. Los hombres y mujeres del futuro se lo agradecerán movidos por una buena educación cívica adquirida. Felicitaciones complementarias por favorecer a la ONG de Dios mejor subvencionada, para que pueda seguir distinguiendo entre el bien y el mal, tanto en política como en sociedad, luchando en cuerpo y alma hasta conseguir la penalización total del aborto derogando la "Ley de interrupción voluntaria del embarazo" y prohibiendo el día antes para erradicar la píldora del día después.
    
    Gracias por promover una nueva y muy eficaz reforma laboral, más acorde a los gustos de los empresarios. Quizás algún día no lejano, el trabajo y el despido nos hagan más grandes, más libres y más delgados. Inteligente medida de austeridad también, congelar o bajar los salarios de los funcionarios aumentando sus horas de trabajo, consiguiendo con ello un incremento en la productividad sin mermar el sueldo de María Dolores de Cospedal, que incluso dispone para darlo a conocer, de una página muy seguida en facebook donde regala un precioso vídeo. Por no quedarse atrás, la alcaldesa de Madrid acaba de hacer unas declaraciones para  abrir boca, promoviendo la participación social, en un intento de sustituir la contratación municipal para asistencia social y bibliotecas, por el voluntariado a fondo perdido tras los recientes despidos de interinos.























    


    Gracias femeninas por tratar de dignificar a la mujer aumentando su cuota de participación en el poder, con ejemplos a seguir como el de la vicepresidenta Sáez de Santamaría, las alcaldesas de Madrid y Valencia, Ana Botella y Rita Barberá respectivamente, o la presidenta de Castilla la Mancha antes nombrada. Si perseveran, cuando sean mayoría en las filas del partido, tal vez consigan erradicar el machismo de raza que aún pervive entre las mismas.
  
    Gracias de nuevo por trabajar codo con codo con Artur Mas en la búsqueda del copago en Sanidad, batalla que tienen perdida los pacientes. Con ese re-pago, cada uno de nosotros seremos partícipes de nuestra propia salud, evitando un exceso de medicación a cambio de tisanas y ahorrando más para gastar lo mismo que antes, cuando las consultas eran gratuitas pero pagadas por nosotros. El eslogan adoptado por ustedes dos y publicitado en TVE a través de un micrófono abierto por la oposición: “Vivo en el lío, ...yo también”; abre futuras perspectivas de colaboración, unidos y en convergencia.

    Gracias por contener su orgullo patrio cuando ríe a carcajadas los chistes malos de la señora Merckel sin traductor, poniéndose a su servicio como un fiel caballero español para ofrecerle el déficit más deseado por ella, ejerciendo para tal fin el poder con mano firme, sin que le tiemble esa extremidad por los recortes obligados en dicho empeño.


    Gracias vitalicias por restaurar la cadena perpetua, aunque sea “light” o revisable antes de la muerte del objeto de la misma, para dar a los malos su propia medicina. Con suerte y resolución tal vez llegue algún día a reinstaurar también la pena de muerte revisable no solo para los toros, aunque para ello tenga que modificar la Constitución y la Fiesta Nacional.


    Y gracias finalmente por darnos motivos para criticar a un gobierno constructivo ahora que ya empezábamos a estar hartos de criticar a uno destructivo.


    Corolario: Así como está demostrado científicamente que Dios existe porque tantos creyentes no pueden estar equivocados, usted también debe de tener toda la razón ya que tantos votantes del PP tampoco podrían estarlo, ¿o no?

domingo, 22 de enero de 2012

Al César lo que es del César





Una curiosidad histórica y un análisis comparativo
El 2 de diciembre de 1975, 12 días después de su muerte, Francisco Franco Bahamonde, nuestro ex-caudillo, reclamaba ya difunto (¿?) sus emolumentos en forma de nómina.
Esta nómina –según el documento adjunto a la izquierda–, ascendía a 168.477 pesetas brutas, no quedando claro, si su sueldo era mensual o anual (si alguien dispone de información esclarecedora, por favor que la haga pública cuanto antes). En caso de ser un salario mensual –como opino yo–, y comparándolo con el salario mínimo en España para ese mismo año que según el Decreto Orgánico 547/1975, ascendía para los mayores de 18 años a 50,49 pesetas brutas (fuente, Wikipedia: Salarios mínimos en España), podríamos afirmar que el ex-caudillo cobraba la misma cantidad que 3.337 de sus compatriotas que disfrutaban salarios mínimos, cifra equivalente a la población de Casabermeja en Málaga o a la de Ricla en Zaragoza; por poner dos casos, uno el de una población cercana a donde habito y el otro el del pueblo en el que todavía vive mi tía Carmen. En caso de que ese sueldo fuera anual, contando con 2 pagas extras y vacaciones pagadas para pescar salmones, entonces el número total de asalariados mínimos equivalentes disminuye drásticamente a 238 individuos, que ya no podrían vivir ni en Casabermeja ni en Ricla, por lo que deberían trasladar su domicilio a Parauta en Málaga, ya más lejos de mi casa, o a Aranda de Moncayo en Zaragoza donde no tengo ninguna tía; poblaciones de habitabilidad equivalente a ese menor número de trabajadores.

Es evidente que los tiempos han cambiado para mejor. Para verificarlo, voy a ceñirme a un ejemplo de rabiosa actualidad. La Presidenta de la Comunidad de Castilla-La Mancha, doña María Dolores de Cospedal, que además de ese cargo también disfruta de una página en facebook, titulada, "El sueldo de María Dolores de Cospedal", donde multitud de fans le escriben diariamente animándola a que se lo suba, cobraba en 2010 la cifra anual (euro más o euro menos) de 241.840 €, según fuentes bien informadas (WikyLeaks).







Partiendo también de la suposición de que María Dolores disfrute de 14 pagas con vacaciones pagadas para jugar al golf, y aplicando el mismo ejemplo que en el caso anterior pero con el salario mínimo actualizado que según Real Decreto 2030/2009 se fijaba en 633,30€ para el 2010, podemos contrastar que la población de asalariados mínimos equivalente ha disminuido de forma notable hasta reducirse a 27 de estos individuos, a pesar de estar parados 7 de ellos. Estos sujetos evidentemente no podrían vivir ni en Casabermeja, ni en Ricla, y ni siquiera en Parauta o Aranda de Moncayo.
Ya que la provincia de Málaga está superpoblada, solamente les he podido encontrar alojamiento en Pozuelo de Ariza, en la provincia de Zaragoza, pero al admitir esa localidad únicamente una población de 24 habitantes, los otros 3 restantes tendrían que establecerse en tiendas de campaña en la meseta manchega, lo más cerca posible del domicilio de la señora de Cospedal para poder votarla con comodidad en las próximas elecciones autonómicas del 2015.











Estos 27 afortunados, ni siquiera se verían obligados en esas nuevas ubicaciones, a utilizar el trasporte público para sus desplazamientos, gracias a las distancias mínimas establecidas entre sus alojamientos y los lugares de trabajo donde cavar patatas o cuidar ovejas, habituales en un entorno rural. Además, sus hijos, de tenerlos, solamente cruzando la calle tendrían fácil acceso a una buena educación rural, pública y gratuita. El médico y la farmacia de guardia en el pueblo más cercano, darían buena cuenta de los escasos males de toda la familia a cambio de un módico copago, gracias al ambiente sano y no contaminante de estos enclaves. No así nuestros desafortunados gestores públicos, que no lo tienen tan fácil, viéndose obligados a vivir día tras día en un estrés permanente entrando y saliendo sin parar de las portezuelas traseras de sus Audis A8. A estos sufridos gestores de lo público, ni sus asistentes, librándoles de la presión de abrir dichas puertas continuamente, ni sus chóferes evitándoles la tensión del tráfico cotidiano, han conseguido mejorar la calidad de su vida pública o privada; y la buena educación que les caracteriza, tuvieron que sufragarla sus progenitores en centros privados y masters en el extranjero sin ninguna ayuda estatal. A esto, en verdad, no podemos llamarlo Justicia Social.
Por ello y para remediar esta descompensación, ya que la salud es el bien más preciado que poseemos los seres humanos, la clase política dirigente es auto-recompensada económicamente por si misma. Aunque es de todos bien sabido que el dinero no da la felicidad, pero tampoco la quita.

lunes, 21 de noviembre de 2011

El Espíritu Santo

El sábado 19-N, antes de las elecciones, discrepaba yo con un amigo respecto a su opinión de que España era mayoritariamente de izquierdas, opinando que el domingo 20-N a partir de las 22 h., las urnas resolverían este misterio, aún mayor que el de la Santísima Trinidad. Y haciendo un símil dogmático, en el que el Dios Padre sería la derecha, el Dios Hijo la izquierda y el Espíritu Santo representaría la abstención, me preguntaba, ¿a quién votaría este último en caso de mutar su intencionalidad abstencionista? ¿Al Padre, al Hijo, o repartiría su voto para reforzar esa Trinidad cuántica? Desvariando como aprendí de joven y haciendo otro símil entre la Santísima Trinidad y las Elecciones Generales, me pregunté también: ¿habrá nacido la abstención del amor surgido entre la derecha y la izquierda?
De no ser que los no votantes fueran también mutantes como este Espíritu Santo y en ese futuro cercano del 20-N se acercaran motivados a las urnas, ya me andaba temiendo yo premonitoriamente que Dios Padre ganaría absolutamente. Reforzaba mi temor, el no haber visto nunca a muchos de estos abstencionistas entre los indignados, ni en manifestaciones y huelgas contra las decisiones del poder, tal vez por pura coherencia abstencionista hasta para salir de casa. Aunque es seguro que una mayoría de ellos no se pierde los partidos de la Roja, del Barça o del Real Madrid, frente a una pantalla digital de 40”, y el Espíritu Santo tampoco. En eso no se abstienen, ya sean partidarios o contrarios, como tampoco lo hace ese E.S. que revolotea continuamente por encima de los campos de fútbol a pesar de no dejarse ver. Y es que mueven más las pelotas que las urnas y que las carretas.
El inconveniente de ser un profeta cercano, es que no desapareces sin descubrir antes el acierto o error en tus predicciones. Por ello, yo aconsejo a los que quieran serlo, que lo sean pero distantes, para que el objeto de sus profecías solo se pueda verificar cuando el sujeto sea polvo y nada más, y nadie pueda hacerle pagar por sus errores, o si es el caso, premiar sus aciertos.
En el caso concreto origen de este desatino, a 24 horas vista, desgraciadamente he acertado. Porque la suma de votos de todo lo que pudiéramos considerar centro-derecha, derecha, y extrema derecha, supera en torno a 4 millones de votos a la suma del centro-izquierda, la izquierda, y la extrema izquierda. El resto todavía lo controla el E. S., mutante tal vez de aquí a 4 años. España por ello, como conclusión estadística de la discrepancia, es hoy mayoritariamente de derechas, desde la más moderada a la más recalcitrante. Y del Espíritu Santo.

Lo siento José Manuel.


sábado, 12 de noviembre de 2011

La Prospe

Hace pocos días, he recibido una curiosa imagen seguida de un extenso mensaje a través del correo de una antigua amiga a-nárquica y no-creyente, al menos en un pasado cercano. A primera vista, sin llegar a parecerme una divinidad, me resultó simpática la figura de esta mujer tan naif, llamada Lakshimi, que además de ser diosa según sus acólitos, es poseedora de cuatro brazos con sus correspondientes manitas y nos obsequia frontalmente con una sonrisa “giocondina” desde el tercio inferior de una cara simétricamente esférica. Sonrisa congelada la suya, que recuerda también a la de Doña Esperanza Aguirre, la cual debió colocársela un lejano día al componerse frente al espejo para acudir a un mitin, y desde entonces no ha abandonado su cara jamás, ni dormida, ni despierta. Volviendo a la supuesta diosa Lakshimi, desde una de sus cuatro manos –la que está desocupada– y a través de una especie de agujero luminoso y dorado situado en su centro, hace manar monedas que no llego a apreciar si son euros o dracmas, con tal abundancia, que inundan la estancia cubriendo incluso sus lindos pies descalzos. A su izquierda un elefante azulado sostiene con la trompa una flor sin pétalos que podríamos considerar de adormidera. Aparto mi vista de la pantalla del Mac, fijándola en un pequeño y antiguo elefante de bronce que traje de un viaje al sudeste asiático, que me acompaña desde hace años en la soledad de mi mesa de trabajo con su trasero orientado hacia la entrada de mi casa -que es como me han dicho que hay que posicionarlo para que nos traiga suerte–, comprobando el parecido entre ambos. Aunque el mío, mirándole ahora a los ojos, me parezca más sincero. Encabezando el retrato, un eslogan muy apropiado para estos tiempos que vuelan, nos informa de que “mucha prosperidad viene en camino”. Finalmente el pie de foto, nos aclara que esta diosa tiene como atributo el mismo que un barrio de Madrid, para mí muy querido, el de Prosperidad, cariñosamente llamado "La Prospe", donde se presentó Olvido con “Kaka de Luxe” y Ramoncín con "WC" iniciando la llamada "Movida Madrileña" que después se quedó quieta parada, aunque Alaska siguiera engordando física y económicamente hasta llegar a nuestros días y Ramón, antes "cin", perdiera su nariz en el camino.

Buceando en Internet, descubrí que también hay una versión española de Lakshimi en Sabadell, que tiene su facebook como todos nosotros aún siendo una empresa de cosmética en lugar de una diosa, y cuyas intenciones son las de acceder a los llamados “chakras” a través de sus cosméticos productos, para lo cual organiza originales cursillos que intentan descubrir esos mismos siete mágicos puntos que todavía nadie ha visto excepto algunos gurús, a pesar de estar coloreados.

Continuando la lectura del mensaje contenido en el correo a continuación de la estampita que lo ilustra, se recomendaban en él una serie de actuaciones en bien del lector usuario: “Si envías este mensaje a 6 familiares o amigos, en 4 días te llegará la prosperidad, y si lo haces con 12 esta te llegará en solo 2 días...” Seguido de un auténtico tocho hinduísta de varios folios que no tuve la paciencia de leer por tener seis de mis siete “chakras” todavía dormidos. El que ya estaba despierto comenzó a dar vueltas en mi cabeza hasta proporcionarme una idea luminosa: si con 12 familiares o amigos la prosperidad que tanto necesito me llegaría en solo dos días –según afirmaba el mensaje reenviado–, si lo cuelgo en el facebook donde tengo 161 amigos incluidos familiares cercanos, más los advenedizos amigos de todos ellos, esta tan deseada bendición me llegaría en escasos segundos. Y así, poniéndome manos a la obra, escribí esta breve nota para enviárosla a todos vosotros, para que participéis de la misma prosperidad de la que voy a disfrutar yo gracias a vuestra ayuda. Porque me pregunto: si queriendo o no, nuestros destinos están en manos de personajes como Sarkozy y la Merkel, con los resultados conocidos ya por todos a través de los telediarios o de nuestra experiencia personal, ¿porqué no ponerlos ahora ejerciendo la libertad que nos ofrece cada 4 años la democracia participativa antes de que llegue el 20-N, en manos de una diosa más generosa todavía que el Fondo Monetario Internacional y poseedora de una sonrisa más verdadera que la de los personajes nombrados y sus adjuntos de la CEE?

Dicho y hecho: “alea iacta est”.

Pasaron varios minutos y no recibí ninguna señal divina ni humana de prosperidad, ni los griegos que son muy dados a la mitología, tampoco. Únicamente malos augurios de los oráculos bancarios y de servicios financieros de los que no disfruto, como el IBEX 35, el G-20, el ECOFIN, el FMI, o los insistentes consejos para que nos dejemos ajustar el cinturón de seguridad por parte de las más altas instancias de la Unión Europea. Todo ello condimentado con la resaca informativa que colapsa nuestras mentes y arruga nuestras almas, sobre el debate bipartidista de siempre, que no aporta más allá de 3 o 4 ideas vintage que nadie sabe todavía si tienen alguna utilidad, aparte de la estética. No sé si alguno de mis familiares o amigos virtuales, habrá tenido más suerte que yo. De ser así, por favor, les ruego que me comuniquen lo antes posible sus experiencias.

Habiendo dejado un plazo prudencial de otras dos horas y al no recibir ninguna comunicación de síntomas prósperos por parte de ninguno de ellos, decidí encomendarme a otra deidad más receptiva y eficaz aunque menos amorosa. Buscando algunas diosas algo más acordes a nuestras necesidades en el universo de las deidades femeninas –más compasivas con los simples mortales que sus consortes que solo nos envían rayos y centellas–, me topé con una que creo cumple ampliamente todas mis expectativas. Ella es una mujer potente, diosa por supuesto y soltera por fortuna, llamada “ATTACK”. No le teme al frío ni a los humanos poderosos y habla correctamente inglés aderezado con fuertes “tacos”. Mide 50 ft. (pies) de altura, que en metros equivalen a más de 15 y es conocida hasta ahora por sus malas pulgas con el exceso de vehículos oficiales y el derroche energético mundial. Sirviéndose de sus poderosas uñas aceradas –siempre lacadas en rojo– intenta poner coto a tanto desmán. Viste humildemente y no tiene el más mínimo pudor en mostrar su musculatura y espléndidos atributos, y las palabras ladinas de nuestros dirigentes económicos y políticos no hacen mella en sus orejas carentes de abalorios. Habiendo averiguado que gusta de llamarse “BIG MAMMA”, me dirigí a ella utilizando este cariñoso apodo para pedirle ayuda en la lucha contra los que ponen coto a nuestra tan necesaria prosperidad para salir del hoyo.

La respuesta fué sorprendente y fulminante. Como testimonio de su poderío forzó poco después la promesa de dimisión irrevocable de Berlusconi, “Il Cavalieri”, que llevaba 18 años atenazando a la población italiana, sumida desde entonces en un entontecimiento latino. Hombres y mujeres de Roma, en un alarde de júbilo, corrieron a rebautizarse a pesar del frío en la Fontana di Trevi, como hicieran en el pasado Marcello Mastroianni y Anita Ekberg siguiendo el consejo de Fellini en “La Dolce Vita”. Seguidamente con un potente “fuck you”, se dirigió a Sarkozy y a la Merkel en un correcto inglés, advirtiéndoles de que no es suficiente que se hayan congelado sus orondos salarios. Y en un gesto de generosidad, les ha comunicado que disponen de 36 horas para reducirlos a la mitad, no pudiendo superar ninguno de ellos más de 8 veces el salario mínimo interprofesional, incluyendo dietas y bagatelas. Seguidamente se despidió de ellos con un amenazante “motherfuckers” y al alejarse, comenzó a destruir el 50% de los coches oficiales del parque móvil comunitario, instando a su posterior reparación y adaptación al servicio público ciudadano –que creará multitud de nuevos puestos de trabajo–, para suplir las carencias en los transportes públicos actuales.

Ante el posterior y desesperado intento de Berlusconi de comprar el apoyo de la Liga Norte, invitando a todos sus diputados a una gran bacanal para tratar de eludir su inminente dimisión, “BIG MAMMA” ha decidido intervenir de nuevo de una manera más radical, interceptando el ferrari rojo de “Il Cavalieri” en el que se dirigía junto con una joven púber becada por él, a ultimar los preparativos de la inminente orgía romana. Tras liberar a la joven para devolverla sana y salva junto a su familia, ha aplastado el vehículo del infame al que ha ha sometido a un fuerte cepo con su mano izquierda –la más piadosa–, hasta que ha firmado su renuncia irrevocable como primer ministro, y a continuación, entre llantos y balbuceos, la promesa firme de ponerse en manos de la justicia para ser definitivamente sometido a los numerosos juicios pendientes. Además, en un acto de contricción provocado por el miedo, Berlusconi ha jurado entregar al estado el 90% de su patrimonio para hacer frente a los intereses de la deuda italiana. De no cumplirlo así, “BIG MAMMA ATTACK” ha jurado volver a por él y aplastarle sin piedad como a una cucaracha calva. Después de ello y al observar la llegada de un coche de “carabinieris”, lo ha dejado en la cuneta hecho unos zorros y con el cráneo desteñido a causa de una sudoración fría, junto a los restos humeantes de su vehículo, alejándose después a grandes zancadas, advirtiéndole de que permanecerá vigilante ante el cumplimiento estricto de lo acordado.

domingo, 28 de agosto de 2011

Sin salida. El Puto Mercado

Llamémosle así, sin pedir perdón a nadie. El castellano es un rico idioma que nos permite utilizar jugosos adjetivos aunque la Real Academia de la Lengua no esté de acuerdo. El Mercado, llamémosle de una vez el Puto Mercado (PM) para diferenciarlo de los mercados de nuestras ciudades y barrios, donde a diario compramos pepinos, pepinos y más pepinos, además de espinacas, acelgas, patatas, salchichas, sardinas y plátanos de Canarias. El Mercado, el PM, se ha hecho con nuestras almas a través de nuestros bolsillos. Y no sería locura pensar que desde Tiannanmeng para acá, el gobierno chino haya sido su mejor administrador al habernos convencido para comprar tres camisetas suyas en lugar de una de Fabra y Coats. Nuestras ansias de consumo han sido saciadas a base de camisetas. Porqué conformarse con una pudiendo gozar de tres. Incluso, ¿porqué no gozar de tres distintas todos los meses? Se empieza por las camisetas y se acaba con martillos y destornilladores comprándolos también de tres en tres. Tres por uno y todo a cien. Así estamos ahora, con el alma hecha un monedero, el cuerpo bien cubierto y la caja de herramientas repleta, mientras al gobierno chino le pedimos que cambie nuestras monedas en su poder por bonos del estado del bienestar nuestro, a un interés creciente. Mirando al tiempo para otro lado, para no saber ni ver si Ai Wei Wie, un ser humano que se cagaba artísticamente en ese mismo gobierno, limpiándose con las hojas desechadas del libro rojo de Mao, está vivo o solamente domiciliado. ¡Naranjas de la China!, que decía mi abuelo negándose a cumplir mis ansias de un solo caramelo de café con leche de la Viuda de Solano en venta por la “pipera” de la esquina. No de tres con colorantes como ahora fabrican donde antes nacieron las naranjas.

¡Estamos listos y en buenas manos! En las del Mercado, el PM, que compra y vende en el aire sin que nada permanezca entre ellas, de no ser plusvalías representativas de un dinero-moneda; moneda a buen recaudo en países-cajas fuertes. Hasta hace poco, antes de que los informativos nos proporcionaran cultura y paz de espíritu, ninguno de nosotros sabía que ese PM compraba y vendía sin descanso, no solo armas para la defensa y medicinas para los sanos, sino alimentos para hambrientos y agua para sedientos, que se sabe que existen, pero de los que ninguno de estos afortunados se verán jamás hartos. El PM sabemos que no pretende almacenar todos esos productos sólidos y líquidos tan necesarios para la buena vida, ni tampoco los cosecha o recolecta y ni siquiera los ve. Los compra antes de que estén sembrados, formados, o criados, y los vende antes de llegar a su maduración o mayoría de edad. Y el agua que no has de beber déjala correr para que se pierda, con el lógico margen de beneficio establecido por una economía de libre mercado en estos asuntos. Los estados lo crearon y lo malcriaron y ahora también ellos son rehenes y deudores, teniendo que pagar un alto precio por sus anticipos. También es cierto que ese alto precio lo distribuyen generosamente entre todos nosotros, bajando salarios y subiendo precios e impuestos para compensar el equilibrio de la señora Merckel, eficaz pregonera de ese PM.

Mientras, a los ciudadanos solo les corresponde vociferar y recibir leña por disturbar a las fuerzas antidisturbios, que ya se sabe que hace más daño la palabra que la fuerza bruta. Un regio policía que da su vida por la patria cobrando por ello, no puede permitir que una "niñata" le llame “mariquita”, gratis, sin darle un correctivo. Todos tenemos nuestro corazoncito. Además cuando se está en una proporción de 1 a 10 y se reciben heridas en otra de 1 a 100 además de muchos insultos, se está desprotegido, y es lógico que se utilice para defenderse lo que está más a mano que son las llamadas defensas. ¿Alguien ha escuchado a algún broker de los que sirven al PM insultar a un policía? Jamás. Son los parados, los subsidiados, los estudiantes vagos y los deudores de ese PM los que lo hacen y por ello reciben la respuesta adecuada y proporcionada, según nos informa frecuentemente el ministro del Interior de turno.

Estamos en una ratonera y a no ser que seamos tan listos como Jerry o venga a ayudarnos Superratón, Tom siempre será más fuerte y con menos escrúpulos. El Estado no nos protege y la Constitución no nos ampara, solo dice cosas bonitas que quedan bien sobre papel mojado. Seguimos solos, como siempre lo hemos estado, sin dios, ni patria ni rey. Quisimos ser ciudadanos y nos hemos convertido en súbditos. Pero eso sí, en las manos del Puto Mercado, y nuestra única opción es cambiar de camiseta.

sábado, 20 de agosto de 2011

Por favor Dios: ¡Existe ya!


Este papa que nos ocupa, al igual que sus quince benedictos predecesores, cree, o dice creer que Dios existe. Cuando le conviene lo nombra Cristo y en otras ocasiones –para comunicarse con él– lo llama convenientemente Padre, hablando por su boca y en su nombre, sin decir apenas nada, o nada al menos que no sepa todo el mundo ya: bonitas y torpes palabras vacías de hechos hermosos.

Yo, sin embargo, que no ocupo ni disturbo a nadie, pienso que un Dios sí debería existir; pero mejor evidentemente que el que dicen que ya existe. Si así fuera y fuera bueno como opinan que es el que ya lo es, lo respetaríamos por sus nobles acciones.

Frente a la hambruna en el cuerno de África que amenaza la vida de cientos de miles de niños y adultos, en un “plis plás”, con un simple chasquido de sus dedos o lo que les sustituyera en su caso, la mandaría al cuerno, a otro, lejos de allí, quizás a la plaza de San Pedro, trayendo a cambio lluvia y abundantes cosechas para el feliz futuro de esos habitantes sin habitación. Siguiendo en esa línea, cuando viera aparecer una gigantesca ola con intención de arrasar cientos de miles de vidas humanas, animales y vegetales, la pararía en seco, congelándola –por ejemplo– como he visto que ya hizo la Naturaleza en la Antártida en un remoto pasado; descongelándola después lentamente como hago yo con la merluza Pescanova, para no hacer daño a nadie y proteger a esos seres como yo cuido a mi estómago. En el caso de que otra ola gigante amenazara destruir una productiva central nuclear, la congelaría solo el tiempo justo que los trabajadores necesitasen para ponerse a salvo perdiendo su puesto de trabajo, para inmediatamente después, descongelarla de forma súbita dando buena cuenta de todas las instalaciones. A continuación se llevaría volando las radiaciones liberadas al espacio lejano donde no hacen daño a estrellas que se alimentan saboreando esas radiaciones ricas en Plutonio. Finalmente a esos parados, les encontraría trabajo en una central de energía solar, más conveniente para su salud. Tampoco sería necesario enfermar de cáncer para después intentar curarnos con radio y quimioterapia, porque Él se ocuparía también, de dar buena cuenta de esas células desmadradas con su poder infinito. Todo ser vivo, por decreto-ley divino, moriría como es debido, de muerte natural y rodeado de sus seres más queridos, bendiciéndole por su bondad infinita. No habría ya más accidentes por fallos mecánicos o humanos, y ni siquiera el Ministerio de Transporte, La DGT, la RENFE, Iberia o los controladores, tendrían la culpa de nada porque nada malo nos sucedería en nuestros desplazamientos. Las bombas y los misiles, tanto de militares terroristas como de terroristas no militares, explotarían en el aire o quedarían desactivados antes de llegar a su destino, no muriendo una dulce paloma en el cielo ni un humilde escarabajo en el suelo. Cuando algún malvado torturador intentara obtener información fideligna y útil, utilizando para ello la picana, su corriente eléctrica, obediente a ese buen Dios, cambiaría bruscamente de dirección dirigiéndose veloz a los genitales del operario en lugar de a los del callado informante; como un aviso para navegantes de que no se volvieran a repetir ese tipo de acciones. Y si alguna porra antidisturbios como ocurre en estos días, autónoma o nazional, se permitiera la licencia de golpear una joven cabeza discrepante, dicha defensa, movida por una fuerza superior, se abalanzaría sobre la cuadrada cabeza del usuario, macerando el casco protector hasta volver a dejar esa víscera completamente esférica como en su más tierna infancia.

Seguramente mandaría también –y si no, así le rogaría yo– al papa y a los miles de cardenales, obispos y jerarcas eclesiásticos que todavía hoy alaban a su tocayo, en fila india para ayudar a cultivar esas –por fin– ya fértiles tierras lejanas, aunque para ello tuvieran que abandonar sus pesadas vestimentas, sus anillos y sus bienes terrenales comunales, e ir vestidos con un simple y fresco taparrabos como es costumbre en esas latitudes. Al verles partir, las juventudes apostólicas amarillas y blancas compuestas por millones de jóvenes sanos y fuertes, les seguirían como al flautista de Hamelín y todos juntos, hombro con hombro, convertirían los desiertos en vergeles, erradicando así el hambre en el mundo y descongestionando Madrid. Con ello se ganarían el derecho a darnos el tostón a los demás con sus canciones acústicas. Y Jesucristo, si pudiera verles desde la otra orilla, pensaría que su muerte no habría sido en vano, como ahora pienso yo que lo fue escuchando hablar a este papa.

Además de estos, se me ocurren cientos de ejemplos maravillosos para dar trabajo de por vida a ese Dios generoso. Como además Él no se cansaría por ello, seguiría entretenido y feliz de aquí a la eternidad que sería su destino final. Para completar su trabajo educativo, enmudecería los telediarios de la televisión pública, apagando esas imágenes que inundan nuestras pupilas en un colmo informativo teledirigido repleto de su santidad y sus rebaños, contribuyendo así al necesario ahorro energético. Tal vez, ese “tiene que haber Algo” al que muchos se refieren para describirlo, intentando no caer en el ateísmo perfecto, se dignaría escucharme y poniéndose en marcha, decidiría por fin existir. Yo, para ser sincero con ustedes e intentando también mejorar para llegar a ser un ateo perfecto, tengo que añadir, que no creo que me escuche. Tanto si es un ectoplasma, como si es una radiación, como si es un ente o “Algo”, y me temo que vamos a seguir igual que hasta ahora por muchos años más, esperando unos y sufriendo otros los sucesivos tsunamis y tourneés papales de palabras huecas con acento italiano o alemán. O con ambos como en el presente caso a pesar de que los que lo sufrimos, hagamos oidos sordos.








Cualquier papa de turno, en este caso Joseph Alois Ratzinger (*), rebautizado Benedicto, siempre tendrá una clientela fiel que lo escuche, dispuesta a creer lo nunca ocurrido y a ver lo nunca visto. A no querer ver lo que realmente ocurre ni a creer en lo evidente, ya que de ahí proviene el germen del materialismo que corrompe las almas, siendo estas las que realmente importan, porque son de Dios, de este, del que hay ahora, aunque nadie sepa donde están, de donde vienen y hacia donde van. Y porque detrás de una pequeña mentira siempre habrá una gran verdad para los burros que solo pretendan perseguir la zanahoria. Yo y muchos otros como yo, preferiríamos cogerla y dársela a probar al sufrido animal, aunque con ello dejase de andar sin saber que hacer ni a donde ir una vez consumido el jugoso tubérculo.

(*) Para más información ir a : http://www.generalisimofranco.com/valle_caidos/articulo04.htm

jueves, 7 de julio de 2011

Estamos en buenas manos

Debemos alegrarnos. Tras semanas de incertidumbre y vacío de poder causados por el “affaire” del “Gran Kahn” con la camarera –“affaire” que finalmente se ha podido comprobar que iba incluido en el precio de la suite del hotel de Manhattan–, el Fondo Monetario Internacional se ha decidido en esta ocasión y por primera vez por una mujer. Por ser más discreta que su antecesor y por cobrar menos que él, ya que las mujeres todavía no tienen igualado en este organismo su estatus salarial con el de los hombres. A cambio de las duras condiciones establecidas en el contrato que exigirán a esta dama tener “los más altos estándares éticos de conducta” y “evitar incluso cualquier apariencia de conducta inapropiada” instándola a participar “de vez en cuando en programas de entrenamiento ético” (???), el FMI embarcado en un duro proceso de austeridad, se ha visto moralmente obligado a subirle el sueldo de mujer trabajadora hasta un 11 % más que el de su antecesor (ahora ya simplemente llamado Strauss-Kahn o solamente “Kahn” para los amigos) que desde hoy tendrá que pagar de su bolsillo los 50.000 $ de alquiler mensual de su nueva casa en New York nada más salir de la cárcel. Además, Kahn también tiene que hacer frente a otra demanda por intento de violación frustrado, hace años en Francia, a una periodista, que no ha podido volver a escribir desde entonces por el trauma que le supuso y que judicialmente le pide una sabrosa compensación económica por ello. Haciendo un paréntesis, tengo que declarar que no me importaría a pesar de mi edad, ser objeto de un intento de violación no consumado por parte de este señor Kahn, para poder pedirle yo algo también para mi jubilación. De Christine Lagarde (ese es el nombre y apellido de la nueva jefa del FMI), no puedo esperar ningún intento de nada después del contrato que acaba de firmar. A cambio de sus servicios y de las restricciones impuestas (no podrá tocarle ni siquiera el culo a su secretario), recibirá un salario base libre de impuestos de 324.000 € al año que podrá ingresar íntegros en una cartilla de ahorros de cualquier Banco o Caja rescatados, ya que para sus gastos recibirá otros 58.000 € también libres de impuestos. “Además se le reembolsarán todos los gastos razonables que haya hecho relacionados con su actividad”, dice también el contrato, “aunque tenga primero que anticiparlos”, digo yo. Y todos sabemos que estos cargos llevan implícitos muchos gastos razonables aunque no necesariamente razonados. La actividad objeto de esos gastos razonables a la que se refiere la parte contratante, se sobreentiende no deberá ser sexual para no entrar en conflicto con las “conductas éticas apropiadas en apariencia”, como reza el contrato recién firmado (contrato que el amigo Kahn firmó sin tales restricciones). Esas cantidades menores estarán dedicadas a mantener “un nivel de vida apropiado a su posición como directora gerente del Fondo” manifiesta también en un apartado el contrato, llamémosle “suculento”, en el que se repite hasta la extenuación el término "apropiado" –que no "apropiación" debida o indebida–. Finalmente y para cumplir con la normativa vigente, con el convenio colectivo y para no perder el poder adquisitivo, su sueldo y gastos serán también actualizados cada mes de julio con el IPC anual.

Este mundo es del color del tinte con que te tiñas

La señora Lagarde, o madame Lagarde para utilizar su mismo idioma, ya fue tres veces ministra en Francia, de Economía, de Agricultura, y de Comercio, y anunciaba recientemente “mano dura con Europa” si era elegida; como así ha sido. Supongo que se referiría a una parte de Europa en la que no se incluyen los políticos, eurodiputados, altos cargos de las administraciones, directores de Bancos Centrales y Periféricos, etc., etc., etc..., parte en la que ella ya no está porque está en Washington; con lo cual debía estar refiriéndose al resto, a nosotros, los ciudadanos y ciudadanas de esa parte de Europa que ya hemos empezado a ser “la otra especie”. Y sobre todo debía estar pensando en los países europeos más vividores, como: Grecia, Irlanda, Portugal y España. Esa mano dura deberá reducir los sueldos abusivos de los funcionarios de a pie y sus dietas, aumentar las edades de jubilación para que no nos aburramos en casa, congelar esas mismas jubilaciones para que duren más y liquidar los bienes y empresas públicos de estos países poco competitivos para que vayan a parar a las manos privadas adecuadas, además de facilitar más los despidos para que las empresas que lo deseen puedan crear también más empleo, el doble se supone que el número de despidos: “Dos nuevos empleados por cada despedido usado” reza un slogan mío. Se cree que estas originales teorías experimentales, madame Lagarde las va a aplicar inmediatamente en Grecia, para comprobar su bondad, eficacia y acierto.

Se me habían olvidado detalles nimios respecto a algunos de sus derechos y obligaciones, como que cada vez que madame Lagarde se desplace fuera de Washington para las reuniones-almuerzos del FMI, ni ella, ni los miembros de su familia incluido su esposo o acompañante, tendrán tampoco que pagar gastos de viaje y alojamiento, siendo todos ellos realizados en primera clase con hoteles de muchas estrellas, las más posibles que tenga cada país. Cuando deje el puesto por imperativo legal, recibirá una renta vitalicia y un fondo de pensiones para no quedar desamparada, que variará en función de la duración de su mandato. Y si renuncia por motivos personales antes de que acaben sus 5 años de contrato, recibirá a modo de indemnización, parte de su sueldo, según unos baremos establecidos. Aunque para ello tendría que estar trabajando al menos 2 años. Bien es cierto que a cambio de todo ello, no podrá recibir ningún regalo, prestación o favor de ningún Gobierno o autoridad externa al Fondo como antes era costumbre y que algunos denominan como cohecho impropio y que no está penado por el código civil.

Lo primero que ha hecho esta poderosa dama nada más incorporarse a su trabajo, fichando a las 9 de la mañana hora de Washington, ha sido mandar un e.mail a los empleados del FMI comunicándoles que "va a trabajar duro para asegurarse de que todos ellos concentrarán sus esfuerzos en la dirección adecuada, que consiste en generar un trabajo excelente con un buen esfuerzo colectivo" (???), yéndose después a almorzar con la cúpula directiva. Al día siguiente convocó una rueda de prensa en la que hizo sus primeras declaraciones: “A veces hay que dejar los intereses individuales para el bien del país” (???). “El empleo es un asunto clave” (???). Concluyendo con que “la diversidad y el valor de la diversidad encabezan mi lista de prioridades” (???). Acabadas estas respuestas, se fue a almorzar como es lógico. Con estas dos primeras actuaciones, la del e.mail colectivo y las tres frases de la rueda de prensa, ha cubierto ampliamente su jornada laboral, por lo que haciendo un cálculo somero de horarios de trabajo teniendo en cuenta vacaciones, fiestas y asuntos propios, se ha embolsado en esos dos primeros días en su cartilla de ahorro unos 2.600 € más las dietas correspondientes. Cantidad similar a la de dos sueldos mensuales abusivos antes de impuestos de cualquiera de los miles de funcionarios griegos, irlandeses, portugueses, etc. que el FMI y la CEE recomiendan despedir a sus gobiernos para poder hacer frente a los intereses de la deuda. Únicamente existe una ligera mácula en la trayectoria de madame Lagarde que puede ensombrecer su rutilante futuro y despejar el de Grecia, la investigación en Francia por supuesto abuso de poder cuando era ministra, relacionado con la banca pública, la campaña electoral de Sarkozy, un empresario y 285 millones de euros, trama que parece sacada de una novela de Simenon pero sin Maigret para hacer justicia.

Todos sabemos, y el que no lo sepa que lo aprenda, que el Fondo Monetario Internacional se creó para evitar catástrofes económicas internacionales, y gracias a él –que supo anticipar la crisis actual–, las cosas están como están y como van a estar; y no peor. Que es como habrían estado si ellos no hubieran estado ahí, sudando la camiseta. Finalmente, también deberíamos saber que los gastos que conllevan las difíciles gestiones de este organismo y sus líderes económicos, salen de los impuestos de todos los funcionarios que no han perdido todavía su trabajo y del resto de los ciudadanos de ambos sexos: “la otra especie”. ¡MANDA GÜEVOS!

jueves, 16 de junio de 2011

@Criadillas.com

Teniendo en cuenta que a una parte importante de la población en la que incluyo a las llamadas “personas humanas”, les gustan las conocidas popularmente como “criadillas” (testículos o turmas de toro según la R.A.E.) rebozadas y bien frititas, se puede afirmar tajantemente que sobre gustos no hay nada escrito. Y sobre gustos de arte menos que sobre gastronómicos. A mí con acento –por ejemplo–, el arte costumbrista español del siglo XIX al igual que las “criadillas”, me revuelve el estómago. Será por sus connotaciones taurinas y porque no puedo dejar de pensar en esas "criadillas", las mías, cortadas en lonchas muy finas, igual que las de los toros –sin serlo ni en tamaño ni en calidad–, con cuchillo afilado como espada de torero o cuchilla de afeitar ancha de las de antes (que con ellas también se cumplía dicho objetivo). Estos pensamientos tan costumbristas como el arte así denominado, me producen escalofríos y crujir de dientes. Tal vez porque no tengo las turmas como hay que tenerlas, bien puestas, como las tienen los militares y los toros de nuestras plazas, convertidas esas partes de estos últimos, antes suyas y ahora de todos, en “criadillas” rebozadas y fritas por los cocineros de los restaurantes más populares o costumbristas. De ahí al vómito o al vahído, solo hay un paso, al menos para mí, por ser un flojo y por no tenerlas o tenerlos bien puestas o puestos como el nudo de la corbata de cualquier presentador de “Al filo de lo imposible”; lugar donde se me ponen, aún estando descolocadas –o descolocados–, cuando veo esas escenas tan arriesgadas.

Cosa diferente sería si habláramos de "criadillas o turmas de tierra", una especie de hongos carnosos, de buen olor, figura redondeada, negruzcos por fuera y pardos rojizo por dentro, comestibles y que guisados son muy sabrosos. En este caso no tendría inconveniente en probarlos sin el menor escrúpulo llamándolos por su nombre biológico, "turmas de tierra" –nada de "criadillas" ni testículos aunque fueran vegetales–, ya que no sería necesario para ello la muerte del astado ni la hoja de afeitar “Iberia”, y además nuestra rica gastronomía permite colocarlas de cualquier forma y en cualquier lugar de la cazuela.

Estas sutiles formas gramaticales tanto femeninas como masculinas (criadillas, turmas, testículos, o más vulgarmente “güevos”), dan fe de la riqueza del idioma de una gran parte de esta tierra: España. El idioma mundialmente conocido como español y peninsularmente –no implicando a Portugal– como castellano, define como ningún otro, lo masculino y lo femenino –gramaticalmente hablando–, con formas indistintas femeninas o masculinas incluso en sus propias acepciones. Ejemplos valen más que mil palabras: “La parte masculina y femenina del hombre” o “el carácter femenino y masculino de la mujer”. Para agilizar el lenguaje y no crear desigualdades de género, a algún lumbrera se le ocurrió sustituir la “o” o la “a” de nuestro alfabeto, por la @. Este símbolo, muy utilizado informáticamente desde que Ray Tomlison comenzara a usarlo ya en 1971 para enviar e.mails militares.com por encargo del ejército USA, y en sus ratos libres a su novia.es de ascendencia española, significa “arroba”, proviene del árabe y es una unidad de medida poco usada actualmente. ¡Me gusta una arroba! que pensaba yo de niño de 10 años respecto a la vecina del 2º dcha. –15 años mayor que yo–, que en una ocasión, al llegar mareado de un viaje por carretera de entonces y no funcionar el ascensor, se ofreció amablemente a mi madre y a mí, para subirme en brazos junto a su pecho hasta el 6º izquierda que era donde yo habitaba. Aquella ascensión fue para aquel niño como “La escalera al cielo” de Led Zeppelin, aunque ellos no existieran hasta 20 años después, convertido él ya en un hombre. Regresando de aquel 7º cielo a esta página, el tal lumbrera anónimo antes mencionado, decidió, para complacer a las mujeres sin dejar de agradar a los hombres –compensando con ello la tendencia del español o castellano hacia el genérico masculino–, apropiarse de la @ aún a costa de cargarse el lenguaje, como hace el paso del tiempo. Bonito invento querid@s, aplicado hasta la saciedad incluso en notificaciones administrativas o multas: “Estimad@ señor@ conductor@ del vehículo, etc.., al estar usted empadronad@ en esta ciudad y por el derecho y deber que le asiste como ciudadan@ para pagar gustos@ sus multas, arbitrios y contribuciones, le informamos, etc, etc...” –pongamos por caso–.

Yo propongo eliminar definitivamente las letras “oes” y “aes” del alfabeto, sustituyéndolas de forma drástica por la @ que tiene más masa, y así acabaríamos de paso con toda esta confusa ensalada de letras y el alfabeto tendría otra menos. De es@ f@rm@ n@die se sentirí@ discrimin@d@, fuer@ h@mbre @ mujer, pers@n@ hum@n@, @nim@l, veget@l @ miner@l. @ simplemente c@s@. Veamos el ejemplo de como quedaría el comienzo del Quijote reescrito en este nuevo idioma –llámesele español o castellano del futuro–, con el teclado de mi móvil: “En un lug@r de L@ M@nch@, de cuy@ n@mbre n@ quier@ @cord@rme, n@ h@ much@ tiemp@ viví@ un hid@lg@ de l@s de l@nz@ en @stiller@, @d@rg@ @ntigu@, r@cín fl@c@ y g@lg@ c@rred@r.” ¡A que es más simple y hasta tiene más diseño! De esta manera, posiblemente nos comunicaríamos mejor: los teclados de los ordenadores y móviles al disponer de dos teclas menos, resultarían más económicos, sacándonos seguramente de la crisis económica y mental que padecemos. Y habría menos violencia de género: más de un marido furibundo al tener dos grandes turbas bien puestas, ha matado a su mujer a causa la insistencia de ella en el uso del genérico masculino-femenino en sus conversaciones cotidianas. Otra forma de llevarnos bien y evitar seguramente muchas muertes de mujeres a manos de esos portadores de criadillas –además de bien puestas, malcriadas–, sería, utilizar los ciudadanos muy suyos y las ciudadanas muy suyas de cada sexo, el genérico que les fuera propio, y el resto, los más generosos y generosas, utilizar ambos y ambas siempre, aunque las conversaciones, los debates políticos y las redacciones en los colegios fueran más largas o largos, que no implican necesariamente mayor tediosidad de lo habitual.